DISOCIÁNDOTE DE TUS FANTASMAS

Hector Gamboa

7 / Abr / 2021

«…Desde que la vi, me di cuenta de que estaba enfadada, de hecho, no era la primera vez que veía ese semblante y esa mirada indiferente, incluso agresiva. Al pasar frente a mí, frunció la boca y me miró con ese desdén que la caracteriza. Después siguió su camino, pude escuchar sus murmullos, algo le había sucedido, y como siempre, yo pagué los platos rotos»

Tal vez, después de leer el texto anterior, hayas podido distinguir algunos juicios, algunas generalizaciones y por supuesto, varias presuposiciones. A esta experiencia desde la Bioneuroemocion, la conocemos como una DESCRIPCIÓN DE SEGUNDO ORDEN.

Precisamente, la característica de este tipo de descripción, es que automáticamente se genera un juicio que, naturalmente obedece a la muy particular percepción de quien la realiza, dejando ver en ella su mapa del mundo, los filtros a través de los cuales, mira el entorno.

Esta experiencia, por supuesto que a su vez, repercute en la salud emocional e integral debido a las proyecciones que están implícitas en la vivencia.

No obstante, lo sorprendente que intuyo que es para ti el darte cuenta del impacto de los juicios, quiero decirte que aun hay otra forma de descripción que integra una interpretación sobre la interpretación ya hecha.

Pon atención en el siguiente texto:

«… Desde que la vi, me di cuenta de que estaba enfadada, de hecho, no era la primera vez que veía ese semblante y esa mirada indiferente, incluso agresiva».

Al azotar agresivamente la puerta, paso frente a mí, frunció la boca y me miró con ese desdén que la caracteriza. Después siguió su camino, pude escuchar sus murmullos, algo le había sucedido, y como siempre, yo pagué los platos rotos.

En ese momento, me di cuenta de que realmente yo había estado equivocado en la forma en cómo la había tratado. Esta actitud que veo en ella, me hace sentir avergonzado y frustrado por que no he sabido ser un buen esposo.

¡Yo soy el culpable de todo lo que pasa!»

–Ahora, quizás te hayas dado cuenta con mayor claridad del papel de víctima que subyace en esta DESCRIPCIÓN DE TERRCER ORDEN.

Hacer una interpretación de la interpretación agudiza significativamente la posición de víctima, una de las trampas más recurrentes del Ego.

Llegar a la conclusión de que se es el culpable de lo que pasa es lo que yo llamo el verdadero «pecado original».

Posiblemente a este momento de tu lectura, te estés preguntando ¿cuál sería la forma más asertiva y sobre todo saludable de empezar a disociarme de los juicios, de la culpabilidad y del papel de víctima?

La respuesta es:

Aprendiendo a describir lo que percibes sensorialmente, nada más. Esta forma
de abordar las experiencias y todo lo que sucede a tu alrededor en cualquier contexto, te permitirá realizar un proceso mental y emocional altamente «ecológico» por llamarle de alguna manera, evitando así, engancharte con el comportamiento y conductas de los demás.

Al realizar una descripción de primer orden, la narrativa anterior quedaría así: «Escuché el ruido de la puerta al cerrarse y me percaté que mi esposa ya había llegado a la casa, su respiración era agitada, al mismo que me miraba sin hablar, en seguida se dirigió a su habitación balbuceando un monólogo»

Quiero que después de haber leído el último texto. Te permitas ser consciente que sucede en tu experiencia energética, emocional y somática.

Date cuenta de la enorme diferencia que hay, cuando únicamente te reservas a describir, sin emitir juicio alguno.

¿Verdad que la experiencia es diferente?