EL TELETRABAJO EN MÉXICO

Edna Martha Atristáin Vasconcelos

7 / Abr / 2021

El pasado 12 de enero, entró en vigor la Reforma a la Ley Federal del Trabajo relativa al Teletrabajo o home office, reformando el Articulo 311 de la Ley del trabajo, mismo que solo contemplaba el Trabajo a domicilio y se adiciona el Capítulo XII bis.

Como es bien sabido, antes de la pandemia muy poco o casi nunca se utilizaba esta figura en la Ley laboral. Tuvo que venir este cambio tremendo de modificación de las condiciones de trabajo, para que el Legislador pusiera atención a la figura en la que no se requiere la presencia física del trabajador en el centro de trabajo.

La persona trabajadora bajo la modalidad de teletrabajo será quien preste sus servicios personal, remunerado y subordinado en lugar distinto a las instalaciones de la empresa o fuente de trabajo del patrón y utilice las tecnologías de la información y la comunicación. Lo anterior quiere decir que no todos los trabajos son susceptibles de trabajar bajo esta figura.

La Ley ha dispuesto que las condiciones de trabajo deben establecerse por escrito y que dicho contrato tiene un principio de reversibilidad; es decir, la posibilidad de establecer que se pueda regresar al trabajo de manera presencial.

Obviamente que como todo contrato laboral, trae como consecuencia tanto derechos como obligaciones para las partes, teniendo el Patrón entre otras obligaciones: Proporcionar el equipo de cómputo, sillas ergonómicas, impresoras y demás material necesario; pagar los salarios en forma y fechas convenidas; pago de servicios de telecomunicación y proporcional de electricidad; respetar el término de desconexión al término de la jornada y proporcionar el régimen obligatorio de seguridad social. (Artículo 330-E) Técnicamente, estamos ante la presencia de una verdadera relación laboral en la que debe haber igualdad de trato en cuanto a remuneración, capacitación, formación, seguridad social, acceso a mejores oportunidades laborales y demás condiciones.

La figura resuelve respecto de algún tipo de trabajo que es susceptible de llevarse a cabo fuera del centro de trabajo; sin embargo y desafortunadamente no existe cultura laboral en nuestro país para esta figura. Por lo tanto es imprescindible para el Patrón, hacer constar fehacientemente en un contrato todas y cada una de las condiciones de trabajo que se pacten, a fin de evitar problemas laborales, particularmente la jornada de trabajo, salario y manera de desarrollar el trabajo, pues en la práctica han existido un sinfín de problemas, dado que el trabajador no ha tomado muy en serio que está legalmente laborando para su Patrón, con todas las obligaciones de un trabajo presencial.

page16image38206288