Un mundo mas empático

Karina Vargas Basauri

30 / Mar / 2020

Tenía doce años cuando supe que quería dedicarme a trabajar frente a grupo, supe que quería aportar y transformar mi entorno, la sociedad, el mundo; no sabía bien cómo lo haría, lo que sí sabía es que lo iría descubriendo y creando.
Estudié Psicología Organizacional, me apasiona conocer a las personas y especialmente comprender sus motivos y sus comportamientos, y creo que la Psicología aplicada a las organizaciones abre una gran oportunidad de crecimiento, cambio y transformación. Al final de la carrera, uno de mis profesores me regaló un libro que abrió la puerta a una de las disciplinas más poderosas en el conocimiento y transformación del ser humano que es la Programación Neurolingüística, el libro era “Aprende mejor con gimnasia cerebral” de Luz María Ibarra, hice mi tesis sobre este tema que me sigue maravillando y que tiene que ver con la plasticidad del cerebro y del sistema nervioso del ser humano. El siguiente salto fue estudiar programación con uno de los íconos en México de la 4ta fuerza de la Piscología, María Teresa Coindreau, una mujer de edad muy avanzada de ojos azul profundo, piel blanca y nítida, que me inspiró desde que la vi entrar al aula, lo que más me impactó fue el enorme poder que tenía para transformar a las personas en tan poco tiempo y la enorme calidad humana…ella me sigue inspirando.
Ya esperaba a mi primera hija cuando regresé a Oaxaca después de haberme formado en PNL, literalmente sentía que tenía el mundo en mis manos y durante los meses siguientes me dediqué a darle forma a la consultoría que desde hace dieciséis años dirijo, su nombre todavía me mueve y me conmueve, Transforma personas y negocios. Llevamos dieciséis años mejorando los ambientes de trabajo con las herramientas más actualizadas de capacitación, consultoría y mentoring, llevamos 16 años transformando personas, empresas y sociedades. Encontré en mi profesión y especialmente en estos tres servicios la posibilidad de hacer real y concreto mi propio propósito en la vida.

Soy mamá de cinco maravillosos hijos de todas las edades, esta experiencia sin duda encantadora y abrumadora de la maternidad también influye todos los días en mi desempeño personal y profesional, AMO SER MAMÁ, no hay día que no aprenda algo, que no sienta y viva el amor y la reciprocidad, hay muchos días en que ser mamá también me lleva a los límites que tengo que romper de mi misma, me lleva a transformarme continuamente, realmente volvería a escoger ser mamá de cinco, soy afortunada de tenerlos en mi vida.

Cada día que tengo oportunidad de abrir los ojos se convierte en el momento perfecto para agradecer la posibilidad de estar viviendo de acuerdo a lo que creo, quiero y espero, no me guardo nada, lo que tengo lo doy y confío realmente en estar construyendo un mundo mejor.

Creo en las posibilidades infinitas del ser humano, en la capacidad que tenemos para crear, para hacer y deshacer; lo más importante es que creo en la capacidad de construir nuestras propias historias, creo que los seres humanos que hacen lo que aman, que cumplen sus propósitos en la vida son personas que dejan huella y trascienden positivamente en el mundo, creo que tengo el deber de ayudar a otros a encontrar sus propios propósitos y la convicción de que ser feliz es una elección que está a la mano de todos. Espero un mundo con personas más empáticas, que busque dejar huella y trascender, un mundo con alegría y especialmente con esperanza.
Ser mujer es un don maravilloso que atesoro y aprovecho todos los días, somos privilegiadas, tenemos en nosotras tanto que ofrecer, tanto que aportar…en todos los lugares, en todas las profesiones, en todas las trincheras.