El crédito en las microempresas

Pedro Corres Sillas

21 / Ago / 2018

El solo mencionar la palabra crédito asusta a las microempresas y a sus propietarios, aun así esta herramienta financiera puede ser de gran utilidad si se sabe emplear con responsabilidad y se aprovechan algunos beneficios a corto plazo.

Las microempresas normalmente están fiscalmente a nombre de sus propietarios y están inscritos en el régimen de incorporación fiscal, por sus siglas RIF, es por ello que la disciplina financiera es muy importante ya que habrá de separar las finanzas personales de las de la microempresa porque, aunque las cuentas bancarias estén a nombre de los propietarios estos responden contablemente ante el SAT, de ahí la separación necesaria.

Es importante que el microempresario sepa de que no es lo mismo un crédito que un préstamo, la diferencia es sustancial cuando se trata de pagar intereses,  ya que los créditos son un dinero del cual se puede disponer y se pagará solo los interés del dinero que se disponga o utilice, el préstamo en cambio es dinero por el cual se pagará un interés por todo el dinero que se preste, se utilice o no el dinero.

Por lo que lo mas razonable para una microempresa es un crédito, y hay que recordar que se trata de un dinero que hay que devolver, que no es de nuestra empresa por lo que hay que pagar una cantidad de dinero por utilizarlo que se llama interés, aún así el dinero siempre es útil en cualquier empresa si se sabe utilizar y no excede de la capacidad de pago de la empresa o sacrifica otros factores como la producción, la calidad o la atención al cliente que son básicos para cumplir el principal objetivo de una microempresa que es generar riqueza ósea mas dinero.

Existen en el mercado financiero mucho tipos de créditos, estos se clasifican normalmente de tres formas, la primera de ella es por su origen de ahí que existen los créditos hipotecarios, automotriz y de nómina, una segunda clasificación es por el destino del crédito que puede ser para producción o comercial, redención de pasivos, capital de trabajo o de consumo,  y la tercera y última clasificación es por el plazo que va desde corto plazo menos de un año, mediano plazo de un año a cinco años y largo plazo más de cinco años.

Los criterios que se tienen que tomar en cuenta para elegir un crédito para la microempresa son variados y mucho dependerá de las necesidades a cubrir en el corto, mediano y largo plazo, por lo que en la manera de lo posible compare en varias instituciones crediticias del sistema financiero regulado entre las que se encuentran por excelencia los bancos comerciales que normalmente conoces, pero existen otras entidades financieras como las Sociedades Financieras Populares (Sofipos), las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) y las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (Socaps), hay que elegir y evaluar cual es la que mejor se acomoda a las necesidades de la microempresa, y recuerda que en todas ellas checarán el buró de crédito por lo que una falla en algún pago de un préstamo personal o servicio, así como los impuestos, te dejará fuera de la posibilidad de adquirir un crédito si eres RIF.

 

Como consejo para elegir debes de considerar los siguientes criterios:

  • Comisiones de apertura. Que es la comisión que cobra el banco por el otorgamiento del crédito en el caso de las tarjetas de crédito cobran una anualidad.
  • Tasa de interés. Que según te convenga puede ser fija, variable o mixta.
  • Costo anual total. Que es obligatorio por ley publicarlo en toda la publicidad donde se ofrezcan créditos, es el famoso CAT y entre menor sea este indicador, menor será el pago de los intereses y comisiones medido de forma anual, normalmente no tiene impuestos.
  • El monto total a pagar. Analizando, la tasa, comisiones y costos extras ya que en algunos créditos es forzoso contratar un seguro.
  • El plazo del crédito. Las tasas y comisiones pueden ser fijadas en base a los plazos.
  • Definir su uso y analizar la capacidad de pago. Evaluar si es muy necesario pedir un crédito para la microempresa, ya que no son baratos y hay transacciones que se pueden hacer mejor en efectivo, también tomar en cuenta que el crédito habrá de pagarse y si la microempresa soportará ese gasto mientras dan fruto las inversiones.