La alta gerencia en el mundo del abogado: Seguridad jurídica y patrimonial.

José García Aguilar

6 / Ago / 2019

Te has imaginado que con un solo “Click” a través de una buena plataforma digital ex profeso puedan tus clientes cubrir tus honorarios y servicios profesionales, autorizar cargos a sus tarjetas bancarias, realizarte consultas legales, aportarte documentales, notificarse de citatorios, así mismo por medio del uso de un archivero digital bien organizado puedan accesar a revisar en tiempo real el avance de su juicio con el histórico de audiencias y promociones realizadas por tu despacho; pareciera algo alejado de la realidad, pero no es así, estamos viviendo la Cuarta Revolución Industrial, la era globalizada y un cambio profundo en la economía digital, cada vez más personas emigran de sus actividades cotidianas a los beneficios de la era digital, las distintas aplicaciones de los dispositivos electrónicos, principalmente celulares, te acercan a la palma de tu mano los nuevos beneficios acorde a tus necesidades.

Es evidente que las personas más jóvenes tienen una mayor empatía con los avances digitales, mientras más grande de edad seas te costará un tiempo adaptarte a los avances y servicios en línea, pero por ninguna circunstancia debes rehusarte al cambio, todo cambio por el contrario representa una oportunidad de seguir creciendo como empresario en las distintas áreas.

Hoy en día, una empresa del ámbito legal debe ir preparándose para cruzar nuevas fronteras tanto de su administración interna (contabilidad, finanzas, capacitación de sus recursos humanos, etc.) como en su acervo documental, soporte de juicios y sentencias; lo novedoso ahora es implementar un archivo único digital que contenga todos los mecanismos de protección de datos personales y por supuesto, el contenido completo del juicio de que se trate, para que el cliente desde donde se encuentre y exclusivamente con un “Click” pueda revisar, imprimir o reenviar todo tipo de documentación generada en su cuenta legal personal.

Es posible llegar a ese nivel de eficiencia y velocidad digital, es posible adaptarnos a un nuevo modelo de gestión del ejercicio de la abogacía, es posible transitar de un modelo burocrático a un paradigma gerencial; debemos adaptarnos a pasos agigantados a lo que está sucediendo en otras partes del mundo, pues la administración del conocimiento y de la información pueden ser las mejores herramientas para convertirnos en unos verdaderos “empresarios del Derecho”, unos asesores profesionales especializados en las distintas ramas de la abogacía, ir más allá de la noble labor, acudir a las audiencias, presentar promociones y sacar copias del expediente, sino también ser referentes de la sociedad e ir a la par con las transformaciones de la sociedad que impactan en las reformas de leyes y evidentemente en el entramado del Estado de Derecho.

Si revaloramos el ejercicio profesional de la abogacía, destacando la dogmática y filosofía jurídica, nos podemos dar cuenta que nuestra profesión debe anclarse en los valores jurídicos éticos universales, pero siempre comprometidos día con día a brindar un servicio profesional de calidad, utilizando lo innovador de las nuevas tecnologías en beneficio de quienes solicitan la asesoría de una firma legal o corporativo legal, es momento de dar el salto al emprendurismo jurídico.