RELACIÓN ENTRE LA OBESIDAD, LEPTINA Y GRELINA

El peso corporal depende de la forma en que nos alimentamos, del equilibrio entre la ingesta de alimentos y el gasto energético durante el día. Cuando la ingesta de alimentos supera el gasto energético se desarrolla el sobrepeso, y por consiguiente la obesidad, enfermedad que a su vez desencadena patologías como hipertensión, diabetes, entre otras.

La alimentación y la regulación de la ingesta de alimentos es un sistema complejo, entre algunos elementos influyentes están las hormonas, sustancias químicas que produce el cuerpo cuya finalidad es regular la actividad de un tejido o células específicas. En este caso, es conveniente hablar de dos: La GRELINA, que es una hormona gastrointestinal, es decir, se produce en estomago e intestino, la cual regula el apetito e incluso, podríamos llamarle la hormona del hambre; y su contraparte, la LEPTINA, que se conoce como la hormona de la saciedad porque genera esa sensación, es una hormona que se produce en el tejido adiposo (cúmulos de grasa) y los niveles de esta reflejan la cantidad de energía almacenada en forma de grasa en nuestro organismo, también permite que se utilice esa energía y disminuyan las reservas controlando el peso corporal.

Esto se logra con base en saber que factores estimulan la producción de grelina y poder evitarlos y cuales estimulan la leptina para procurar que esto ocurra, logrando así, en cierta medida, controlar el apetito y saciedad para evitar excesos en la alimentación, porque recordemos, no es el alimento el causante de subir de peso, sino la frecuencia y la cantidad de este, por ejemplo: alimentos de fácil acceso, baratos y rápidos de conseguir son los que la mayoría de la población consume sin un control y justo, este tipo de alimentos son los que activan la hormona grelina, procesados y ultra procesados, carbohidratos simples como miel, dulces, panques, son quienes proporcionan una rápida fuente de energía; y por otro lado, para la activación de la hormona leptina se consumen grasas saturadas como carne y huevo, sin embargo, no es tan sencillo ya que podemos llegar a tener una resistencia a la leptina.

Al indagar y darnos cuenta sobre qué estamos haciendo mal en nuestros hábitos alimenticios para descontrolar nuestro organismo y provocarnos enfermedades, debemos hacer conciencia de la importancia de llevar una sana alimentación con ayuda de un profesional de la salud capacitado y sobre todo tener en cuenta que las dietas milagro que nos venden personas y organizaciones prometiendo ser la panacea ante el sobrepeso y la cura definitiva no son aptas para el público en general ya que no llevan un control específico para las condiciones de cada paciente, porque la realidad de este tipo de dietas es que son muy restrictivas y excluyentes, son una solución momentánea y muy poco duradera, donde las personas tienden a recuperar su peso con rapidez, llamado comúnmente como “rebote” y que conllevan a un descontrol en la grelina, siendo producida en exceso tras varios intentos, haciendo más difícil la pérdida de peso de manera saludable pues el apetito se ve aumentado, esto se suma a la misma condición de sobrepeso en donde también existe sobre producción de esta hormona del apetito; como segundo habito de gran importancia a controlar son los desvelos, ya que está situación de estrés no solo incrementa la producción de grelina, sino que también disminuye la producción de leptina por lo que tenemos más hambre y tardamos más en sentir saciedad al comer.

Como se mencionó es importante que un profesional de la salud capacitado te guíe en la forma de comer tomando en cuenta la cantidad y la calidad de los alimentos para ayudar a equilibrar tanto la producción de estas hormonas como todo el sistema involucrado en la correcta alimentación y así otorgue un balance entre el consumo y el gasto de energía con alimentos adecuados a las necesidades de tu cuerpo.

Karen Andrea Morales Ortíz
Licenciada en Nutrición, especialista en control de sobrepeso y obesidad.

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