Del talento a la disciplina: vértices de una persona joven que emprende.

David

7 / Ene / 2020

Desde el mes de noviembre del año que ya termina, Fidel Matus López (21), Carlomagno Pedro Guzmán (21) y un servidor, estudiantes del primer semestre de Ciencias de la Comunicación de la Universidad José Vasconcelos de Oaxaca (UNIVAS) en la materia de Fundamentos de Economía, nos dispusimos a convocar a las juventudes del quinto semestre de los planteles 01 Pueblo Nuevo, 04 El Tule y 32 Cuilápam de Guerrero del sistema Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca, a participar en un concurso intercolegial de ensayos académicos sobre ahorro, inversión financiera y emprendimiento. Después de una jornada de revisión de 51 ensayos concursantes y de capacitaciones sobre cómo generar mayor racionalidad económica, fueron seis personas jóvenes las que quedaron seleccionadas.

Cuatro hombres, dos mujeres en el umbral de los 17 y los 19 años. No fue hasta el pasado viernes 13 de diciembre en las instalaciones del Museo Estatal de Arte Popular del Estado de Oaxaca, que se realizó la gran final del concurso y el asombro fue mayúsculo, las seis propuestas con sus respectivos contenidos, son dignas de rescatarse por medio de las instituciones adecuadas y con los promotores indicados.

Es decir, los conocimientos, las ideas y la perspectiva audaz de los seis finalistas son indicadores que las juventudes de Oaxaca, sí están aprovechando las herramientas tecnológicas que tienen a la mano, a sus claustros docentes y sobre todo, no tienen miedo de decir las cosas como son.

Y una de esas cosas que dicen sin miedo, la dijo muy bien la campeona que se llevó el primer lugar, Metztli Elizabeth Juárez Osorio (17), estudiante del plantel 01 Pueblo Nuevo del COBAO: “Para lograr que el emprendimiento colectivo funcione, no necesitamos más que compromiso y unión, como recompensa nos volvemos parte de la economía de una manera más consciente.” (Juárez, 2019).

Fusión Empresarial, plataforma de esta línea de artículos, también lo sostiene a través de sus numerosos eventos magnos y pequeños, mediante sus números y sus colaboradores, con ayuda de sus ponentes y sus servcios, pero sobre todo a través de los hechos: el emprendimiento joven será colectivo o no será. Unirá los esfuerzos del talento a la disciplina de los miles de jóvenes oaxaqueños que no podrán tener acceso a un aguinaldo fijo, a un retiro institucional a una quincena asegurada.

Hoy fue la pluma y el ingenio de Elizabeth Osorio que lo sostiene de manera pública, pero de este lado, lo sabemos muy bien. No basta con el talento individual que manifieste un joven oaxaqueño sino lo disciplina con ahínco, no es suficiente la buena idea sino se comparte, sino de transforma en colectivo a favor de nuestro estado.

Del talento de Elizabeth Osorio a la manera en cómo ella como se discipline para sublimar sus ideas y convertirse en la próxima gran CEO de cualquier gran marca o fundadora de su propio sello, hay una brecha grande, pero no será imposible para ella y para las juventudes de Oaxaca que anhelen cambiar cómo se entiende en esta tierra, el ser emprendedor.