El emprendimiento ha muerto, ¡Viva el emprendimiento!

Humberto Ortega

9 / Sep / 2019

El emprendimiento en México ha muerto, es triste, pero hasta hace algunos años (no muchos), existieron mecanismos con los cuales te apoyabas para desarrollar o acelerar una idea ya fuera productiva, social o ambiental; fortaleciendo componentes tanto de capacitación, comercialización, capitalización o de comunicación. Lo preocupante aquí, es que el gobierno decidió que el desarrollo y crecimiento económico de este país no se logra con el emprendimiento, desapareciendo en cuestión de meses al Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) y entonces, ¿qué opciones tienen los nuevos emprendedores?.

Emprender implica equivocarse, equivocarse y sobre todo equivocarse. Por eso, uno de los principales retos que tienen los nuevos emprendedores, es construir una idea estable que esboce factibilidad y viabilidad en su realización. Existe un punto donde todos se preguntan, ¿qué tengo que hacer para emprender?, ¿cómo inicio mi emprendimiento?, definitivamente cada pregunta tiene un nivel de abordaje distinto, siento la pregunta, ¿para qué quieres hacerlo?, el verdadero planteamiento.

Para juzgar cualquier cuestionamiento, es necesario intuir que no toda “buena idea” está destinada a florecer; incluso, muchas ideas se quedan en anécdota por el miedo a que alguien más lo lleve a cabo primero, casi como si dicha idea hubiera implicado inventar el “hilo negro”; honestamente no hay peor idea que la que no se dice, pues de que sirve tener una magnífica idea sino se va a hacer, para que quieres ser el dueño de una idea que se va a echar a perder……si no te sirve, si no lo ocupas, ¡déjala ir!.

Muchas personas, hoy preferirán estar a la espera de un apoyo gubernamental de prioridad social otros, seguirán la ruta de emplearse (o autoemplearse en el mejor de los casos), pero los que tienen un verdadero espíritu emprendedor, siempre han tenido claro que no hay mejor forma para afrontar una dificultad que aprovechándola a su favor; se reconoce a una persona emprendedora porque es la primera que en tiempos de crisis te ofrece los pañuelos. Así que no hay peor época que la que no se aprovecha, el mayor reto consiste en dar el primer paso, arriesgarse a intentarlo, aprender de los fracasos para después compartir los éxitos para seguir escalando.