La pasión es el secreto de todo cuando hacemos

Orlando Rodríguez García

12 / Nov / 2018

La primera vez que escuche hablar acerca del Circo del Sol, fue una ocasión en la que un instructor de Artes Gráficas muy reconocido en el ámbito gráfico a nivel nacional, nos impartió un curso sobre Calidad e Innovación, hace ya algunos años aquí en Oaxaca; recuerdo la expresión de admiración en el rostro cuando efusivamente no dijo: “…de las 10 cosas que tengo que hacer antes de morir, una de ellas, es ver un espectáculo del Circo del Sol”.

Después de algunos meses volví a recibir una capacitación del mismo amigo -Luis Enrique- pero en esta ocasión, se ufanaba de vestir una corbata de muy alta calidad en la cual se observaba un sol resplandeciente en hilos de color de oro, muy parecido al que usaba el famoso “Rey Sol” de Francia, y obviamente presumía que había estado en la carpa de Cirque du Soleil en Las Vegas y así haber cumplido uno de sus pendientes en la lista, la que por cierto la cumple muy rápido y vuelve a nombrar otras 10 cosas pendientes por hacer. En esa ocasión -hace varios años repito- quedé muy intrigado por el Circo del Sol, pues escuchaba a nuestro instructor en nombrarlos como el mejor ejemplo de INNOVACIÓN Y CALIDAD en un negocio en el que parecía que nada nuevo podía pasar.

Era imposible pensar en 1984 -fecha en que se fundó el Circo- que una tradición circense pudiera ser innovada, para empezar, era un circo sin animales, ¡imagínense! cómo sustituir la expectación que causa un león junto con elefantes y demás, simplemente no era posible cuando los famosos Ringling Brothers basaban su show en el dominio absoluto sobre las fieras, sin embargo Guy Laliberté, un acordeonista y tragafuegos canadiense, cansado de recorrer el mundo entero con sus zancos, decidió reunir en Québec a un grupo de jóvenes artistas callejeros y crear magia… la magia del Circo del Sol.

Era imposible pensar en 1984 -fecha en que se fundó el Circo- que una tradición circense pudiera ser innovada, para empezar, era un circo sin animales, ¡imagínense! cómo sustituir la expectación que causa un león junto con elefantes y demás, simplemente no era posible cuando los famosos Ringling Brothers basaban su show en el dominio absoluto sobre las fieras, sin embargo Guy Laliberté, un acordeonista y tragafuegos canadiense, cansado de recorrer el mundo entero con sus zancos, decidió reunir en Québec a un grupo de jóvenes artistas callejeros y crear magia… la magia del Circo del Sol.

Al paso del tiempo el Circo del Sol montó su espectacular carpa en Santa Fé en la ciudad de México, y entonces entendí realmente lo que era INNOVACIÓN, PASIÓN Y CALIDAD.

El show comienza desde que entras, pues en los pasillos te sientas junto a un payaso que está tomando el sol en una de las bancas y con el que interactúas sin una sola palabra, los impresos de los programas y los catálogos son de una altísima calidad, al igual que las luces, las butacas, la estructura misma de la carpa es un espectáculo de la ingeniería, el auditorio con butacas impecables, las luces , las pantallas y señores… el espectáculo está por comenzar, después de eso sólo queda como dice la canción  de Rubén González del Buena Vista Social Club- sólo quedaba “soltar la babita”, perdón, pero no había de otra, en palabras más elegantes era extasiarse con lo que se estaba viendo.

El Circo, es un serie de cadenas de calidad, algo así como una certificación ISO, ya sea la 9000, la 9001 o una filosofía Lean o la que digan pero esta en serio, y digo en serio porque el desarrollo tecnológico, artístico o musical, hace que cada función sea un éxito y no pueden darse el lujo de sólo cumplir con una normatividad para obtener una certificación porque simplemente el que no instalen adecuadamente un arnés o unas luces puede significar la muerte de alguno de ellos. Esta es la opinión de la propia gente del circo:

“A veces los artistas se lesionan porque son atletas que realizan difíciles movimientos acrobáticos a diario. Pero no pueden ser a causa del equipo de trabajo. No podemos darnos el lujo de responsabilizar a los artistas de los accidentes, cuando algo sucede realizamos una investigación exhaustiva, no nos permitimos culpar a alguien, sería demasiado fácil y haría que nos volviéramos descuidados al saber que podemos culpar a otro”.

LOVE, el show que George Harrison planeó junto con Guy Laliberté para mí, fue la apoteosis del Circo del Sol, el cáncer no permitió a Harrison poder ver el espectáculo de los Beatles montado en las Vegas por el Circo, una pena, porque lograron algo sorprendente… otra vez. Remasterizaron las grabaciones originales del cuarteto más famoso del mundo y las dirigió el quinto Beatle -George Martin- ni más ni menos; entre otras cosas llegaron a colocar 5 bocinas en cada butaca para poder lograr un sonido excepcional… otra vez. Lo demás es historia, al respecto les recomiendo el video del “detrás de cámaras” de LOVE, resulta toda una experiencia el conocer los orígenes de esta puesta en escena, quien no se sorprenda por momentos viendo el video, es probable que la sangre no le esté circulando o algo parecido.

De igual forma les recomiendo la lectura de un libro muy pequeño pero muy interesante “La Magia del Circo del Sol, una historia sobre el poder de la creatividad y la imaginación”. La innovación está presente todo el tiempo en este circo, ¿sólo basta entusiasmo y buenas ideas para innovar? No, definitivamente no, en palabras del propio Guy Laliberté: “Todos somos creativos y tenemos talento, pero no todos somos disciplinados” gran parte del proceso creativo consiste en trabajar duro.

Innovación en Oaxaca?. Supongo que debe de haber muchos ejercicios de innovación, en especial recuerdo uno en la música. Hay una banda de música Mixe  Banda BM que con dirección de un excelente músico, mezclaron el sonido de la banda tradicional mixe con la música de las bandas balcánicas teniendo como resultado un sonido innovador que los ha llevado a tocar su música hasta en la misma Plaza Roja de Moscú.

Por fortuna cada día descubrimos proyectos de innovación en Oaxaca , desde una la innovación tecnológica de una batería que se carga cada año, hasta el desarrollo de una industria basada en chapulines.

Buena tarea la de innovar ¿no es cierto? Les dejo esta reflexión:

“Es asombroso el miedo que nos infunde lo desconocido, aunque conlleve la posibilidad de triunfar. Estamos tan decididos a seguir con nuestra cómoda rutina que nos condenamos a vivir desilusionados mientras esta nos resulte familiar y segura”.