La ropa ¿comunica?

Brenda Medina

11 / Mar / 2019

Sabemos que es imposible no comunicar y la ropa no esta exenta. El significado de la ropa es esencial en cualquier creación de una imagen. Estéticamente puede que  luzcas impecable, pero si a eso le añades que cada prenda tiene siempre su propio mensaje puedes llevar tu imagen al siguiente nivel. En imagen física lo llamamos de manera elegante “semiótica del vestuario”. Coloquialmente sería el significado o simbolismo que tiene la ropa y tiene implicaciones importantes en la percepción que tenemos de la persona.

A continuación presentaré cinco prendas de hombre y cinco de mujer y sus mensajes, esto te permitirá transmitir confianza, seguridad y sobre todo fortalece tu Marca Personal.

Mujeres

VESTIDO

Comunica:

Feminidad. Según el estilo, podría ser muy sensual o hacerte parecer muy frágil.

propia para:

Un contexto en el que puedas expresar tu lado femenino. Ciertos estilos pueden verse muy bien en el trabajo, pero no deben ser excesivamente reveladores nunca.

SACO

Comunica:

Masculinidad y como los hombres dominaron el mundo laboral, suele interpretarse como sinónimo de poder. Con una falda lápiz o unos pantalones pitillo puede ser extremadamente sexy.

Propia para:

Un trabajo en el que se compite con hombres. En un evento casual da una elegancia despreocupada.

 

PANTALÓN

Comunica:

Comodidad y masculinidad. Suele ser una prenda sobria. Esta pieza, adoptada del guardarropa masculino, se interpreta como audaz y menos femenina.

Propia para:

Es apto para toda actividad que requiera comodidad  u ocultar algo tan atractivo como las piernas.

 

JEANS

Comunica:

Comodidad y relajamiento. Unos pantalones de mezclilla bien cuidados pueden dar una sensación de que hay estilo sin perder elegancia. Si los jeans son deslavados o desgastados pueden lucir de casuales a desalineados.

Propia para:

Excelentes para estar en casa, usar el fin de semana, durante las vacaciones o ambientes relajados. Siempre serán casuales.

 

BLUSA

Comunica:

Feminidad. Cuando tiene una tela sedosa, estampado u ornamentación, puede ser una prenda femenina y hasta sensual.

Propia para:

Es más formal que una camiseta y más femenina que una camisa. En telas opacas  puede ser una prenda ideal para el trabajo y con más ornamentación es propia para eventos más formales o de tipo social.


 

Hombres

TRAJE

Comunica:

Proyecta poder, formalidad. Es uniforme corporativo por excelencia.

Propia para:

Es para el trabajo o situaciones formales, como comida de negocios. Se usa también para acontecimientos que requieren formalidad; una boda, por ejemplo.  Con camisa y corbata es elegante. Sin corbata es menos solemne y con una camisa o suéter es moderno y juvenil para ambientes de trabajo más relajados o moderno.

 

CAMISA

Comunica:

Proyecta masculinidad, formalidad y madurez.

Propia para:

Se usa según el estilo y corte, si es lisa o de estampados geométricos. Con manga larga es perfecta para  usar con saco. Si tiene estampados llamativos y cote menos estructurado es informal y debe llevarse sola.  La de manga corta es completamente sport.

 

CORBATA

Comunica:

Es la imagen más referencial de lo formal. Impone, invita al respeto.

Propia para:

Se pone sobre una camisa de vestir. Si es de seda, proyecta elegancia. Se lleva con traje o saco sport para looks formales. La de moño es principalmente para vestir de gala.

 

SACO SPORT

Comunica:

Proyecta elegancia sutil, menos formal.

Propia para:

Se usa para casi cualquier situación, desde laboral hasta personal. Puesto con pantalón formal, camisa y corbata de una imagen ejecutiva más “de diario”. El saco sport con una camisa sin corbata, un suéter o hasta una camiseta es perfecto para un viernes casual o fin de semana.

 

JEANS

Comunica:

Relajamiento absoluto.

Propia para:

Se vale en situaciones informales: fin de semana, playa, campo, etc. Para trabajar es ideal si el empleo que tienes lo requiere o si tu ámbito profesional lo permite.

 


La imagen es comunicación y a través de ella podemos empoderar nuestros mensajes de acuerdo a nuestro objetivo y a nuestra audiencia. La próxima vez que elijas tu vestuario no solo te preguntes: ¿cómo me veo?, también ¿qué quiero proyectar?.