Las dolencias de las empresas en México.

Porfirio Santaella

18 / Oct / 2019

La consultoría especializada es al empresario lo que a un paciente con su médico. Sería muy extraño que un paciente con un dolor de cabeza al acudir con el doctor le exija un analgésico en específico para aliviar su malestar, más extraño sería que el profesional accediera a la petición sin objeción alguna. Lo procedente es que el médico le realice una valoración e indagar las causas de su padecimiento, entonces dictaminará si la medicina coincide con lo que originalmente se le exigía, o bien, se requiere de otro tratamiento.

Lo mismo ocurre con los empresarios, hay ocasiones que buscan expertos para solicitar estrategias particulares a fin de resolver una serie de conflictos que afectan la productividad y efectividad de la compañía. En algunos casos los empresarios poseen una visión aguda y por ende, una sensibilidad para abordar sus problemas de raíz y piden ayuda a consultores de forma muy atinada.

Aún así, no es recomendable omitir la “valoración o diagnóstico” para ubicar las dolencias o necesidades en un mapa estratégico y priorizar las intervenciones. Los diagnósticos van en dos caminos diferentes pero convergentes, el primero debe realizarse al proyecto (determinar el valor que la organización entrega a sus clientes y a la sociedad) y el segundo debe aplicarse al capital humano (determinar el valor que los colaboradores aportan a la organización). De esta manera, se podrá conocer cómo administrar adecuadamente las dos variables más escasas en la vida de un empresario: el tiempo y el dinero.

Sobre el enfoque del tiempo, es la variable que más perturba la madurez de un negocio, incluso, se eleva por encima del recurso económico, debido a que los dueños o directivos destinan un porcentajeelevado de su tiempo a cumplir actividades operativas y descuidan las tareas estratégicas provocando un desequilibrio que afecta severamente la rentabilidad de la empresa. Las actividades operativas son aquellas que se realizan para mantener el negocio en funcionamiento y las actividades estratégicas, son las tareas que promueven el crecimiento sostenido de la empresa. Como ejemplos de actividades operativas tenemos: la realización de inventarios, manejo de bitácoras, la fabricación, ejecutar ventas habituales, atención de trámites, efectuar compras, controlar procesos, redactar oficios, archivar documentos y cosas por el estilo.

Algunas funciones estratégicas son: el descubrimiento del talento corporativo, retroalimentación efectiva con clientes para la mejora continua, integración de un consejo empresarial dentro de la estructura de la organización, implementación de Tecnologías de Información en áreas clave del negocio, mejoramiento del desempeño del equipo de trabajo, documentar procesos con fines de estandarización, realizar informes financieros, investigaciones de mercado, efectuar nuevas y mejores gestiones comerciales y todo lo concerniente a la planeación estratégica que conlleve a la innovación.

El crecimiento económico, la calidad educativa, la hipercompetencia y la globalización son temas centrales que nos invitan a promover cambios en nuestra cultura sobre la forma de hacer negocios en México, debemos gradualmente abandonar el chip mental del comerciante inocente y resignado para migrar paulatinamente hacia un perfil de empresario estratégico responsable.

Como reflexión final, un comerciante estará más preocupado por incrementar sus ventas, mientras que un empresario estará pensando en cómo elevar sus ganancias y generar rentabilidad social.