Lo que debes saber sobre EL CONTRATO DE SEGURO.

José García Aguilar

18 / Oct / 2019

Para iniciar el presente artículo es imprescindible referirnos a la definición jurídica del mismo y haciendo una interpretación de la Ley Sobre el Contrato de Seguro podemos establecer que es un acuerdo de voluntades entre una entidad aseguradora y una persona denominada contratante mediante el cual se establecen derechos y obligaciones recíprocos durante un tiempo determinado y bajo cláusulas condicionales previamente establecidas, así como tipo de exclusiones y limitaciones; definición que nos permite identificar elementos legales a desarrollar en líneas posteriores que son de suma importancia para comprender la relevancia de suscribir un contrato de este tipo.

El primer elemento a identificar es de que se trata de un contrato, es decir un pacto o acuerdo libre de voluntades sin ningún vicio de la voluntad la cual es manifestada por escrito encaminado hacia un fin específico y con coberturas que blindarán a los beneficiarios en caso de ocurrir un siniestro; en dicho contrato, se establecen con claridad cada una de las obligaciones y derechos contractuales, así como la designación de beneficiarios en caso de fallecimiento, supervivencia o invalidez total y permanente del contratante. Al tratarse de un contrato se requiere necesariamente de un soporte legal como lo es la “Ley Sobre el Contrato de Seguro”.

El siguiente elemento a abordar es la póliza, es decir, el contrato de seguro se establece en un documento llamado técnicamente “póliza”, cuyo contenido contempla las condiciones generales contenidas en cláusulas respectivas, así como contiene datos personales de suma relevancia tales como: nombre del contratante, designación de beneficiarios, domicilio del solicitante, monto de la suma asegurada, forma de pago, así como datos referentes a la empresa aseguradora como lo es: nombre de la empresa, representante legal, tipo de seguro, entre lo más destacado.

Un tercer elemento que debes de conocer es la prima, la cual consiste en la suma de dinero que de manera anual debe pagar el contratante de un seguro para gozar de los beneficios y coberturas otorgadas en la póliza respectiva, la cual por cuestiones prácticas y acorde a la forma de pago solicitada puede ser fraccionada de manera semestral, trimestral o mensual, cuyo pago garantizará la vigencia de la póliza y los efectos legales que ello conlleva.

Y por supuesto un elemento a tener muy presente es el Asesor de Seguros, la contratación de un seguro se da básicamente por la confianza y los resultados del asesor, es decir, deberá el asesor generar una relación muy correcta y profesional con sus prospectos y con su cartera comercial, actuando siempre con responsabilidad y brindando una asesoría acorde a las necesidades financieras de las personas.