MAESTROS MEZCALEROS Y CRISIS ECONÓMICA

Oaxaca es la cuna del mezcal, y en consecuencia ha sido la entidad federativa de la región del mezcal que más impulso ha dado a esta industria; a raíz de esto un gran número de visitantes nacionales y particularmente extranjeros de diversos países del mundo visitan la entidad y las comunidades de la región del mezcal.
Ante la pandemia que afecta al mundo, este crecimiento acelerado de la industria se ha mermado, puesto que uno de los principales lugares del mundo en los cuales se proyecta el mezcal es Nueva York, quien en este lapso ha cerrado lugares públicos dentro de los que se encuentran los bares y restaurantes. De igual modo muchas ciudades de los Estados Unidos y del mundo han cerrado estos lugares donde se consume el mezcal de Oaxaca.
Para la fecha de entrega de estas líneas 27 de marzo de 2020, también la misma capital de Oaxaca ha declarado una ley seca, lo que obliga a los bares y mezcalerías a mantenerse cerrados por la seguridad de todos. En consecuencia la industria sufre una gran afectación, pero lejos de verlo como una catástrofe, es tiempo de replantear muchas cosas en esta industria para fortalecerla e impulsar la misma ante esta crisis económica que ya afecta al mundo, y que los analistas auguran será por un periodo prolongado.
Hoy es imperante detenernos a pensar en la idiosincrasia de los pueblos de Oaxaca, pensar en el modus vivendi de las comunidades mezcaleras, es momento de ver la actividad que realizan estas personas más allá de un productor, es ver la cultura que existe atrás de cada destilador o destiladora, su historia, su forma de vida y su amor a la actividad a la tierra, al maguey y actividad que desarrollan. Es momento de focalizar los esfuerzos mercadológicos en resaltar esta noble actividad que ha dado para consolidar grandes marcas y grandes empresas que hoy figuran en el mundo de los negocios más grandes del mundo, como lo es el mercado de las bebidas alcohólicas.
Es momento de darle rostro y proyección mercadológica a cada uno de los indígenas oaxaqueños que con su know how y expertise, han dado vida a esta industria y han consolidado el producto en el mercado ante los paladares exigentes. Hoy es el momento de los maestros mezcaleros, quienes merecen ser reconocidos en su individualidad más allá de la marca de una botella.
Hoy ante esta crisis que se presenta en el mundo, es momento de que la mercadotecnia se humanice con los rostros de los indígenas que hoy también son parte de la globalización y que sufren de forma más grave estas consecuencias del mercado internacional. Hoy es importante fundir empresarialmente esa parte humana que es requisito en la denominación de origen, con el aspecto comercial, el cual carecería de sustancia sin el maestro mezcalero que hace posible este elíxir. La esencia del mezcal no es solo el posicionamiento de una marca, es la fusión de esta con la esencia que aporta el maestro mezcalero. ¡Hagamos marcas y reconozcamos el trabajo de destiladores!

Blanca Esther Salvador Martínez
Directora del Instituto de Investigación y Estudios Internacionales, A.C.
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