Nunca más el intento de plagio a nuestros alebrijes.

Juan Pablo Guzman Cobian

12 / Jul / 2019

Hay un rincón en Oaxaca, donde seres oníricos se labran en madera húmeda de copal. Los colores de sus pieles imaginarias se mezclan entre sí para dar vida a texturas y figuras que solo existen en la mente de quien los crea.

En nuestra tierra, existe un talento innato en los artesanos para narrar a través de textiles, tintas naturales o maderas labradas, la gran herencia ancestral de nuestro pueblo. La belleza y originalidad de los alebrijes es tal, que ha llegado a países o continentes lejanos. Pero no podía ser siempre perfecto, los alebrijes tampoco han estado exentos del intento de robo y plagio.

Esta historia me la contaron de viva voz quienes defendieron por primera vez el legado de un pueblo entero, sentando un antecedente en la protección de nuestra cultura.

Hace algunos años, cautivado por la gran belleza de los seres fantásticos que se crean en Tilcajete y Arrazola, un extranjero intentó replicarlos de manera masiva para venderlos en su país a costos muy accesibles. Robó diseños, colores y técnicas, pero lo más grave: traicionó la confianza de quienes lo estimaron.

La reproducción en serie y venta masiva de los alebrijes en otros países significaría una grave afectación a la economía de nuestros artesanos, además del robo que representaba a sus creaciones, su magia, su cultura y sobretodo, a su historia.

Comenzó entonces una primera defensa legal de los alebrijes, la cual fue llevada a cortes extranjeras por que no existía en México un antecedente de un robo de este tipo. Con las pocas bases legales existentes, se logró detener este primer intento de plagio.

Han transcurrido casi quince años de aquella fecha, que se mantiene como una herida abierta para los artesanos que la vivieron de cerca.

Actualmente, la Secretaría de Economía ha solicitado la Indicación Geográfica* de los Alebrijes, Tonas, Nahuales, Tallas de Madera y Animales Fantásticos, es decir, solo en Oaxaca y bajo ciertas normas, se podrán elaborar. Nunca más el intento de plagio a nuestros alebrijes.

Día con día, diversas marcas de gran renombre voltean la mirada a Oaxaca por la gran belleza y originalidad de sus creaciones, por ello, continuaremos en la defensa solicitando ante los organismos correspondientes las Indicaciones Geográficas de nuestras artesanías.

Oaxaca es un pueblo noble, lleno de magia y calidez en sus habitantes, pero defenderá con fuerza

todas y cada una de sus creaciones.

*Indicación Geográfica: Es un signo utilizado para productos que tienen un origen geográfico concreto y cuyas cualidades, reputación y características se deben esencialmente a su lugar de origen.  La Indicación Geográfica no sólo permite potenciar el valor de  productos únicos desde el punto de vista geográfico, sino que también informan y atraen a los consumidores.