¿Por qué necesitamos fortalecer la Economía Solidaria?

Juan Pablo Guzmán Cobián

2 / Abr / 2020

El empleo y la economía, son fundamentales en los Objetivos de Desarrollo Sostenible que impulsa la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. Erradicar la pobreza extrema, luchar contra la desigualdad y combatir el cambio climático, son ejes clave en este ambicioso plan mundial, cuyo objetivo es consolidar el progreso social y económico en cada país del mundo.

Para hacer realidad la visión transformadora de la Agenda 2030, es crucial examinar estrategias de desarrollo, así como alternativas y modelos económicos emergentes, que puedan optimizarse en aras de la sostenibilidad y la inclusión. Es entonces, que la Economía Solidaria, desempeña un papel clave en la Agenda 2030, toda vez que promueve un desarrollo inclusivo y sostenible a través de innovaciones y prácticas sociales específicas.

Pero, ¿en qué consiste un modelo basado en la economía solidaria? se impulsa desde las sociedades o cooperativas, dedicadas a producir localmente a pequeña, mediana o gran escala, pero lo hacen desde la democracia participativa. El liderazgo es colectivo, permitiendo la construcción de un capital seguro para todas y todos, garantizando la distribución igualitaria de utilidades.
Se ha comprobado, que las cooperativas y sociedades que trabajan desde la horizontalidad, tienen el potencial de generar un alto impacto en los mercados, aminorando las malas prácticas o la desigualdad laboral. La Economía de Solidaridad es una forma justa y humana de organización económica, su desarrollo puede contribuir eficazmente a impulsar nuevas formas de productividad, basadas en la confianza y el apoyo mutuo.

El compromiso de las empresas, sociedades y cooperativas, deben ser mayores; no solo con la calidad de los productos o servicios que ofrecen, sino también en las políticas internas: con apego a los Derechos Humanos de las y los trabajadores, anteponiendo el cuidado del medio ambiente, implementando políticas de igualdad de género, y haciendo valer siempre la justicia social.

Estamos transformándonos en una sociedad más humana, que nos exige cercanía y calidez en nuestras prácticas cotidianas, que se verán reflejadas en la modificación de estructuras productivas. La coherencia, es un ingrediente vital en el desarrollo de nuestros proyectos comerciales. No hay cabida para las simulaciones.
La Economía Solidaria es un modelo que contribuye al desarrollo local, y lo hace uniendo a las y los interesados desde sus comunidades, creando cadenas, clústeres y nuevos esquemas de organización en los que lo más importante es la autonomía y autogestión, sin duda, propuestas que permitirán alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.