Retail, Diseño Polisensorial

Fátima Díaz García

10 / Oct / 2018

¿Recuerdas esa tienda que te hacía feliz cuando eras niño? ¿Recuerdas el olor? ¿Qué era lo que más te gustaba? Yo recuerdo la chocolatería a la que entraba por huevos de chocolate gigantes en el centro histórico de Oaxaca a los 5 años, o la tienda de Disney Store en Connecticut que tenía un olor particular y sobre todo muchas novedades y elementos en movimiento.

El diseño de tiendas tiene mucho que ver con agradar a los sentidos, estas son unas mini cápsulas donde normalmente las personas pierden noción del tiempo que transcurre por envolverse en una elección o contemplación de los servicios o productos.

Olfativos

Los olores son el sentido más poderoso para recordar algo, muchas tiendas tienen a la venta el propio aroma de utilizan en su espacio. Muchos de ellos estratégicamente seleccionados para ayudar a la venta.

Gusto

La degustación es algo importante aún cuando el giro de la tienda no tenga que ver con alimentos, pero en la atención podemos apalancarnos de este sentido.

Vista

No solo es importante la elección de colores agradables o mobiliario finamente diseñado, sino que mediante elementos visuales, como infografías o información podemos educar al consumidor acerca de nuestro producto o servicio.

Oído

Es importante que los elementos musicales o elementos auditivos estén analizados, por que a veces aunque no hagamos consciente lo que estamos escuchando, esto interfiere en el tipo de público que estamos atrayendo a nuestro espacio, es decir es probable que la música que escuchamos en la tienda Abercrombie & Fitch enfocado a un cliente muy juvenil no sea un espacio muy cómodo para una persona de la tercera edad, por la música tipo antro que hay en su ambientación.

Tacto

En el proceso de elección de producto es muy importante poder tocar las texturas para poder tomar una decisión, es por eso que a veces cuando entramos a una tienda y a lo lejos vemos un par de botas muy bonitas, tienen una menor probabilidad de venderse si no nos las acercan para poderlas tocar.

Las decisión sobre la determinación de los elementos para agradar a los sentidos tiene que ver con el diseño conceptual y el valor agregado de la empresa con venta al por menor, ya que nos comunicamos por todos los sentidos, lo que determina el nivel de impacto de experiencia de compra, y llega a fidelizar a los consumidores volviéndolos clientes. Con estas herramientas provocamos memoria sensorial, memoria emocional y memoria secuencial.

Es por ello que dependiendo de tu estado de ánimo, hay veces que te dan ganas de consumir o visitar algún lugar en especial, ya que en una parte inconsciente requieres las experiencias vividas en determinados espacios.

¿Tienes espacio comercial?

Pregúntate…

¿Qué sensación tienes al entrar a tu tienda?

¿Recuerdas el olor que se percibe?

¿Con qué elementos interactúas?

¿A qué sabe tu tienda?

¿Qué sensaciones hay para tus oídos?

Experimenta tu espacio con los sentidos.

Recuerdo un paseo por el laberinto de Horta en Barcelona, con un grupo de invidentes recorrí con los ojos cerrados durante hora y media los Jardines Laberínticos, y pude percatarme de todas las sensaciones que esto despertó, al tener inhibido el sentido de la vista, todos los demás sentidos se agudizaron para poder entender el espacio y poder caminar, apreciar y avanzar por el laberinto, era tanto la agudeza del sentido olfativo que podía oler el plátano de un niño comiendo a un metro de distancia, todo esto despertó la sensibilidad de poder apreciar con la piel y los sentidos, los espacios.