Tendencias sobre el manejo del estrés laboral

Yoani Rodríguez

2 / May / 2019

La complejidad en la que actualmente operan las empresas, centradas en adaptarse al cambio, aumentar su capacidad de competir en un mundo globalizado, incorporar tecnología a sus procesos y lograr su misión y visión, está generando importantes transformaciones en las actividades, emociones y ambiente, de quienes trabajan en ellas, principalmente aumentando el estrés laboral, entendido este, como un desajuste que la persona experimenta debido a la percepción de que existen demandas excesivas o amenazantes, que no puede controlar y que le generan tensión, con consecuencias negativas para su salud.

Las investigaciones revelan que la relación entre jefe-subordinado es la fuente más común de estrés laboral y por tanto, la fuente de solución más efectiva a esta problemática.

Se ha encontrado que los directivos, deben tener conciencia de su función como creadores de sentido, ya que, las personas reaccionan positivamente cuando conocen con claridad el objeto final de lo que realizan. Los directivos también determinan la expectativa laboral de sus áreas, lo que significa expresar concreta y sencillamente lo que esperan de cada trabajador, ya que, uno de los detonantes de mayor tensión en las personas, es desconocer claramente la meta esperada por cada tarea que se le encomienda, se ha comprobado que se invierten dos terceras partes menos tiempo en comunicar la expectativa, si se hace correctamente que corrigiendo durante el proceso o al término del mismo.

La calidad en el desempeño de cualquier área, se mejora solo cuando hay un proceso de retroalimentación puntual, completo y preciso, que se centre en lo realizado y no en la persona en sí, eso significa que los jefes que emiten llamadas de atención o calificativos a la persona, aumentan los sentimientos negativos, disminuyendo la motivación en el desempeño de la misma, mientras quienes se centran en retroalimentar la calidad de las actividades realizadas promueven la auto-consciencia, auto-regulación y auto-motivación.

Otro elemento fundamental relacionado con la salud en el ámbito laboral es el desarrollo de la confianza, que se asocia a la cantidad de interacciones que se tiene entre el jefe y su equipo de trabajo, es decir, si hay confianza y la interacción es alta, el estrés laboral será bajo, pero si no hay confianza y la interacción es alta, se presenta el síndrome conocido como burnout.

Cada unidad de trabajo tiene un clima emocional particular, que se conoce como tono afectivo del grupo, el cual se construye cuando los grupos comparten experiencias y expresan emociones similares ante ellas, lo cual constituye un riesgo importante, ya que, al emerger una experiencia colectiva de estrés, dará lugar a procesos conductuales y emocionales colectivos negativos, con alta complejidad para ser controlados, por ello, la recomendación es, crear espacios de acercamiento directo jefe-subordinado de forma periódica, que permitan la escucha de las personas y conocer el tono afectivo que prevalece para poder incidir en el mismo.

Es importante señalar que disminuir el estrés teniendo un clima laboral positivo, no es un fenómeno espontáneo, es necesario que los directivos se preparen formalmente para desarrollar habilidades como mentoring, desarrollo de networking, retroalimentación y gestión del cambio y capaciten a sus unidades de trabajo en estrategias de control y manejo del estrés, desarrollo de respuestas emocionales positivas y afrontamiento colectivo de retos.